Cómo funcionan las tallas de bebé
La talla europea es su altura
En Europa la talla de la ropa de bebé es, sencillamente, la altura en centímetros. Una talla 68 está pensada para un bebé que mide hasta 68 cm; cuando pasa de ahí, toca la 74. Las tallas van de seis en seis centímetros: 50, 56, 62, 68, 74, 80, 86, 92 y 98.
Por eso lo más fiable para acertar no es la edad, sino medirle. Túmbale boca arriba, estira con suavidad una pierna y mide de la coronilla al talón. Con ese número, la tabla de arriba te da la talla sin interpretar nada.
¿Y los meses de la etiqueta?
Los meses que ves en muchas etiquetas (3-6 meses, 6-9 meses) son una traducción de esa altura a la edad de un bebé medio. Sirven cuando compras para un bebé que no tienes delante, pero son una aproximación: dos bebés de cuatro meses pueden llevarse una talla entera.
En el primer año crecen unos 25 cm, y casi la mitad en los primeros cuatro meses. Por eso las primeras tallas duran semanas y las últimas, medio año. La 56 puede quedarse pequeña en un mes; la 86 suele aguantar de los 12 a los 18.
Por qué una 68 no es igual en todas las marcas
La talla dice para qué altura está pensada la prenda, no cuánto mide la prenda. Cada marca decide el patrón: unas cortan holgado, otras ajustado; unas añaden margen para el pañal y otras no. Las marcas nórdicas suelen tallar grande y con puños que se doblan; algunas cadenas de moda tallan más justo.
También cambia el sistema. En Estados Unidos y el Reino Unido se talla por edad (0-3M, 3-6M, 12M) y a menudo por peso, y una 3-6M americana suele coincidir con una 68 europea, pero no siempre. Y el tejido cuenta: el algodón encoge un poco en los primeros lavados, y un body ceñido de canalé no se comporta como un jersey de punto.
Si tu bebé usa pañales de tela, cuenta con media talla más en bodis y pantalones.
Qué talla comprar a un bebé de X meses
Si no puedes medirle, la edad te da una buena pista. Un bebé de 2 meses suele usar la 62; a los 4, la 68; a los 6 sigue en la 68 pero está a punto de pasar a la 74; a los 9, la 74; al año, la 80, y a los 18 meses, la 86. Las niñas suelen ir un poco por detrás de los niños, sobre todo a partir del año.
Lo que más importa no es qué talla usa hoy, sino cuándo va a ponerse la prenda. Si compras para dentro de tres meses, calcula la talla de entonces: en el primer año, tres meses son una talla entera. Y si en esa fecha va a estar a un par de centímetros del cambio, coge la siguiente. La calculadora de arriba hace esas cuentas por ti.
Qué talla regalar a un recién nacido
Para un recién nacido, regala la 56 o la 62, no la 50. La 50 se queda pequeña en días, y muchos bebés ni la llegan a usar. La 56 le servirá el primer mes y la 62 hasta los tres meses, que es cuando de verdad hacen falta mudas.
La regla sirve a cualquier edad: para regalar, una talla más de la que usa. Así le vale unos meses en vez de unas semanas, y si llega un poco grande, crecerá. Piensa también en la estación: un abrigo de la talla siguiente solo sirve si el frío llega cuando la use.
Consejos para comprar la talla siguiente
Si está entre dos tallas, elige la grande. Una manga remangada dura dos meses más; una manga corta no tiene arreglo.
Piensa en la estación, no solo en la talla. Antes de comprar ese abrigo en rebajas, calcula qué talla usará cuando vuelva el frío: un bebé que hoy lleva la 68 en junio estará en la 80 en diciembre.
No acumules demasiado de las primeras tallas. La 50 y la 56 se usan muy poco tiempo y es justo lo que más regalan. Mejor pocas prendas básicas y reservar el presupuesto para la 68 en adelante, que duran más.
Y lo más importante: estrena. La ropa bonita guardada «para una ocasión» es la primera que se queda pequeña con la etiqueta puesta. Si sabes hasta cuándo le vale cada prenda, es fácil ponérsela a tiempo.